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Escrito por César Monroy   
Sábado, 22 de Agosto de 2009 17:58

Los libros electrónicos no son una idea que haya aparecido de la noche a la mañana. Propuesta originalmente por Michael Hart en 1971 al fundar el proyecto Gutenberg, busca cortar los barrotes de la ignorancia y analfabetismo al hacer que los títulos literarios tengan una distribución masiva y completamente gratuita.

No es un secreto que con el paso del tiempo, muchas obras han terminado volviéndose del dominio público y, pese a ello, algunas editoriales las continúen explotando comercialmente. A este respecto, la legislación actual también ha tenido que evolucionar y lo que se registra no es el derecho de autor, sino la edición particular que alguien realiza de una obra del dominio público. Son todos éstos precisamente los que integran el fondo editorial del proyecto Gutenberg y que en la actualidad ascienden a 25,000 títulos, más otros 100,000 que están disponibles a través afiliados. Si bien la mayoría de los títulos están en inglés, hay muchos que se pueden conseguir en español desde su propio sitio.

Los libros de libre distribución representan un verdadero esfuerzo por reducir efectivamente la ignorancia, aunque no necesariamente el analfabetismo. Es evidente que un analfabeta funcional tendría dificultades extremas para aprender a leer por su cuenta, sin importar que las herramientas adecuadas se encuentren disponibles en Internet, dado no sabría ni por dónde empezar su instrucción; igual de poco realista sería pretender reducir el analfabetismo computacional.

Pero dada la capacidad para leer y para usar una computadora, la ignorancia se puede vencer con ayuda de la tecnología. Queda por resolver el desafortunado asunto de la pobreza, ya que ambas (pobreza e ignorancia) parecen ir siempre de la mano y sería muy ingenuo creer que quien es pobre puede dejar de ser ignorante por el mero hecho de que este medio exista. Efectivamente, el precio de la tecnología se va abaratando día con día, pero sigue estando fuera de las posibilidades de quienes no saben si tendrán algo que comer hoy en la noche.

Literalia apoya totalmente la creación, promoción y distribución de libros gratuitos, pero también creemos que los autores deben recibir algún aliciente económico para que se dediquen a hacer lo suyo y que cada vez lo hagan mejor. Es aquí donde nuestra propuesta difiere de las demás: el precio de venta de un libro electrónico puede ser competitivamente más bajo que el de uno tradicional, suficiente como para que el autor reciba una adecuada cantidad de dinero por concepto de regalías debido a la distribución masiva y que a su vez, permita financiar la operación para publicar nuevos trabajos gratuitos.

Última actualización el Sábado, 22 de Agosto de 2009 19:16